

La iniciativa para desarrollar esta obra comenzó en el año 2000, cuando los ejecutivos del reconocido diario norteamericano The New York Times y el promotor inmobiliario Forest City Ratner Companies decidieron construir lo que sería la séptima sede del periódico desde 1851.

Una de las características más interesantes de este proyecto es que el edificio no sólo albergará rotativas y los objetos propios de un periódico, pues solamente los pisos que van del segundo al séptimo nivel estarán ocupados por la redacción del periódico y los pisos restantes albergarán viviendas.
El primer piso de este edificio, que se encuentra al nivel de la calle y esta ocupado por un jardín interior, estará abierto al público en general. Además, The New York Times Building contará con locales comerciales, restaurantes y un auditorio, lo que le permitirá participar de la dinámica propia de la vida en la ciudad de Nueva York.

El uso de cristales transparentes le permitió a Piano adaptarse mucho mejor al entorno pues en ellos se reflejan prácticamente todos los colores, las luces y el movimiento que existen alrededor. Una metáfora con la que el arquitecto expresó la relación que existe entre la ciudad y el periódico.

Prácticamente en todo el edificio el concepto de movimiento está presente, aunque en el último nivel, la solución del jardín representa todo lo contrario, ya que se convierte en un lugar para la contemplación. En el caso de la azotea, la intención del arquitecto fue que desde los salones ubicados en el último nivel, la gente tuviera la posibilidad de disfrutar el área verde a través de una enorme pantalla de cristal y cerámica.
En este proyecto, como en muchos otros de sus proyectos, Renzo Piano privilegia de manera importante la comunidad entre los usuarios del edificio y los vecinos de la ciudad, al mismo tiempo que les garantiza privacidad. Sin duda este edificio, por su solución arquitectónica pasará a formar parte de las grandes obras construidas en la ciudad de Nueva York.
Fuente: arq.com.mx